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Hablar con sus hijos sobre las adicciones

Para prevenir las adicciones desde edades tempranas, lo más importante es fortalecer la autoestima de los niños y niñas de casa. Si los pequeños aprenden a quererse, respetarse y a tomar decisiones habrá usted cumplido una tercera parte de la tarea.

Cuando los niños comienzan su educación básica, empiezan también a tomar conciencia de lo que está bien y lo que está mal, pero aún tendrán muchas dudas. Aproveche para explicarles con cuentos, dibujos y charlas serias que las sustancias y actividades adictivas pueden provocarles enfermedades graves que los marcarán de por vida.

Trate de establecer un concepto claro de ‘adicción’, pues no debe confundirse con el gran placer producido por una actividad saludable, una pasión. Las computadoras, el ejercicio, la comida rápida o los videojuegos, por ejemplo, pueden ser objetos que apasionen y encanten a los niños pero eso no los convierte en adicciones. La adicción a alguno de estos se puede identificar cuando hay una dependencia, cuando los niños dejan de hacer otras actividades, de relacionarse con otras personas y se obsesionan por hablar del objeto o actividad aunque no la estén realizando.

Es por eso importante pasar tiempo con ellos y fortalecer su capacidad de decidir, pues esto los hace más libres y menos vulnerables.

Cuando su hija o hijo se acerque a la adolescencia es hora de trabajar en la segunda parte, donde usted debe aclararle todas las dudas que tenga respecto a la sensación de consumir sustancias nocivas y por qué hay personas que las toman. Es probable que requiera apoyarse de libros y de especialistas pero es importante que sus palabras sean sencillas para no confundir al jovencito ni aburrirlo.

Además, es importante preguntar constantemente a los niños su opinión respecto a las adicciones y a los elementos que las provocan; de esta manera rectificará las creencias que los pongan en riesgo. Cuando platiquen muéstrese tolerante y comprensivo para abrir un buen puente de comunicación, un lazo de confianza que sus hijos ocuparán cada vez que se enfrenten a un problema relacionado con el tema.

La última parte de su trabajo es que sus hijos adolescentes aprendan con el ejemplo, no sólo el de usted y su familia que estarán evitando caer en conductas negativas, sino con el ejemplo de personas que hayan sufrido a causa de las adicciones. Lo ideal es asistir con los jóvenes y adolescentes a un grupo de apoyo creado en torno a este problema, así ellos tendrán claras las consecuencias de ser adictos.

Antes del remedio está la prevención. Aunque quiera estar al lado de sus hijos todo el tiempo para protegerlos no podrá hacerlo, es mejor cimentar en ellos valores y un amplio criterio para asegurarse de que su salud no correrá riesgo ante las adicciones.

 

Por Yanet G. Sánchez Monroy

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