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La bulimia y su tratamiento en México

Los individuos que padecen de la enfermedad de la  bulimia no son capaces de dominar los impulsos que los hacen  comer, pero el sentimiento de culpa causado por el consumo  de muchos alimentos les lleva a una serie de vómitos o empleo de laxantes para eliminar de su cuerpo dicha comida. De igual manera mantienen regímenes rigurosos de ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos del  “aumento de peso” creado por las comidas.

Los personas bulímicas tienen un aproximado de 15 veces de consumos excesivos y vómitos por semana, en general un peso normal, por lo que resulta muy difícil detectar la enfermedad. En un solo consumo excesivo pueden llegar a consumir de 10,000 a 40,000 calorías.

El origen de esta enfermedad está generado por factores biológicos, psicológicos y sociales que cambian o transforman la visión que el enfermo tiene de su físico (peso) y reaccionan a un gran miedo por engordar. El enfermo de bulimia constantemente se nota gordo, aunque su peso es normal, pero de cualquier forma, no puede reprimir sus ansias de comer.

Generalmente esta enfermedad se manifiesta tras haber hecho numerosas dietas sin control médico. La limitación de alimentos impuesta por el mismo enfermo le lleva a un fuerte estado de ansiedad y por ende, la necesidad de ingerir enormes cantidades de alimento.

En general,  los individuos que padecen bulimia en algún momento han sido obesas o han realizado numerosas dietas sin control médico. Estos tratan de ocultar su sesión de vómitos y purgaciones, por lo que la enfermedad no suele ser identificada por familiares y amigos durante mucho tiempo.

Los síntomas típicos de una persona con bulimia son los siguientes:
Exceso en consumo de alimentos: El bulímico come una exagerada cantidad de alimento en un periodo de tiempo corto. No tiene control sobre dicha ingesta y es tal su ansiedad que cree que no puede dejar de comer.
Se provoca vómitos utilizando laxantes, diuréticos, fármacos especializados, o recurre a otros medios que le permitan controlar su peso, como la práctica abusiva de actividades deportivas con el fin de eliminar el exceso de comida ingerida.
Los ciclos de injerencia excesiva de alimentos y vómitos se manifiestan con un mínimo de dos veces por semana.
La autoestima del individuo enfermo es baja y la relaciona con su cuerpo.
Otros cambios físicos y emocionales tales como la depresión y la ansiedad se manifiestan en la persona. Los bulímicos se ven a sí mismos gordos. No sienten ningún placer al comer ni preferencias en cuanto al tipo de comida, sólo buscan saciarse. También intentan evitar  lugares en los que hay comida a la vista y procuran comer sin acompañantes. Su comportamiento suele ser radicalmente solitario y la comida es su único y principal tema de conversación.
Los signos físicos que muestran la enfermedad, se encuentran en presencia de debilidad, dolor de cabeza, rostro hinchado por el aumento de glándulas salivales, problemas y enfermedades en  los dientes, desmayos, pérdida de cabello, nauseas,  irregularidades en la menstruación, y cambio repentino en peso. La bulimia generalmente se acompaña de otros trastornos como la cleptomanía, el alcoholismo y/o la promiscuidad sexual.

Consecuencias físicas:

  • Arritmias que pueden causar paros al corazón.
  • Deshidratación en el cuerpo.
  • Colon irritable y megacolon (agrandamiento del colon por falta de líquidos).
  • Reflujo.
  • Pérdida de peso.
  • Perforación en el esófago.
  • Roturas en el estómago.
  • Otras enfermedades del estómago y sistema digestivo.

Un examen de los dientes puede mostrar indicios de bulimia. El esmalte de los dientes puede estar picado y deteriorado por el excesivo contacto con los ácidos del vómito.

De igual manera un examen físico puede mostrar:

  • Vasos sanguíneos rotos en ojos (por esfuerzo de vomitar).
  • Boca reseca.
  • Glándulas salivales inflamadas (contorno de boca).
  • Salpullidos y granos (barritos).

Un examen chem-20 puede enseñar un desequilibrio de electrolitos y mostrar que existe deshidratación, lo cual se puede asociar fácilmente con la bulimia.

Las personas bulímicas muy pocas veces necesitan ser hospitalizadas, por lo tanto existen grupos de apoyo que pueden servir al igual que las terapias cognitivas conductuales que refieren a una ayuda en las personas con problemas de estima y sociales.

Antes que nada, si detecta que algún familiar o amigo padece de bulimia, solicite una cita con el médico de confianza ya que de igual manera existen medicamentos para tratar dicha enfermedad.
 

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