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5 maneras de comunicarse con su adolescente reacio a hablar

Teen and parent sitting silently

Por Alison (Alley) Pezanoski-Browne

Cuando tenía entre 12 y 15 años de edad, todo lo relacionado con mi madre me irritaba, y sentía que era imposible complacerla. ¿Le suena familiar? La adolescencia puede ser un periodo difícil para los padres y los hijos. Probablemente usted y su hijo quieran tener una mejor relación pero les parezca imposible lograrlo.

Este es un periodo importante en la vida de su chico o chica. Está teniendo nuevas experiencias y necesita apoyo y orientación. Los acontecimientos en su vida, sus compañeros, su dolor y su felicidad son el centro de su mundo. Por lo general, la raíz de su frustración no tiene nada que ver con usted. Pero si no puede hablar con usted sobre esto, hay otras maneras de comunicarse cuando más lo necesita. En este tiempo atareado del inicio de clases, estos consejos le pueden ayudar a comunicarse mejor con su adolescente.  

  1. Comuníquese como hacen ellos. ¿Su hijo usa MySpace, Facebook o envía mensajes de texto todo el tiempo? ¿Por qué no se comunica con él de esa manera? Por supuesto, no es buena idea enviarle mensajes por Facebook o de texto todo el día y noche. Sólo se molestará y no va a producir el efecto deseado. Pero si le manda un mensaje de texto o por Facebook de vez en cuando, tal vez piense que usted está al día. El truco es que usted tenga una actitud abierta y sea divertido. Limite los mensajes que digan “Ya duérmete, son las 10PM”, y de vez en cuando envíele un mensaje sobre algo que le gustará: “Pensé que te interesaría este artículo sobre pingüinos. Ja ja”
  2. Escriba cartitas. Durante el periodo más difícil en nuestra relación, mi mamá empezó a escribirme cartas de parte de “Mimi”, su “otro yo” o “álter ego” imparcial (y su apodo de niña) y yo le contestaba. Debido a que nunca mencionó en la vida diaria el contenido de las cartas y porque siempre me apoyaba y me hablaba como amiga cuando me daba consejos en vez de hablarme como mi mamá, pude escribirle sobre todas las cosas que no le podía contar en persona. Hasta podía decirle cuando sentía que ella estaba siendo injusta conmigo. Las cartas le daban tiempo de pensar en lo que yo estaba sintiendo y contestarme cuando no estaba ocupada. Gracias a la manera creativa de criarme, sobrevivimos esos tiempos difíciles y ahora somos muy buenas amigas. Si a su hijo le encanta escribir como a mí, esto puede funcionar para usted.
  3. Use el arte o juegos. Hay muchas maneras no verbales de expresar nuestras emociones. Cada semana, usted y su adolescente pueden darse tiempo para alguna actividad divertida y expresiva. Inscríbanse en clases de baile o aeróbics en la YMCA. Vayan a clases de cocina o jueguen fútbol o vóley. Puede ser cualquier cosa, siempre que sea algo que puedan hacer juntos y disfrutar los dos. Esté atento a la manera en la que responde su adolescente. Tal vez puede darle pistas no verbales que le darán una idea de algo que está pasando en su vida.
  4. Luz verde, luz roja. “Puede haber conflicto si usted presiona a su hijo”,  dice el psiquiatra Jyoti Jain. “Si le da espacio, a veces él lo buscará cuando esté listo, por voluntad propia”. Establezca una señal de luz verde y luz roja. Puede ser un letrero en la puerta del cuarto de su adolescente. Si ve que puso el lado de color rojo, su hijo no quiere hablar y necesita un poco de tiempo para tranquilizarse. Si ve el lado de color verde, está listo para hablar con usted. Su hijo sentirá que puede hablar con usted si le muestra respeto cuando necesita espacio pero a la vez está disponible cuando él o ella lo necesita. ¿Qué hacer si el letrero rojo no cambia de color? Pruebe otra estrategia. Tal vez ésta no es la solución para ustedes.
  5. Cuando hablen… “Biológicamente, su adolescente está pasando por muchos cambios”, comenta Jain. Debido a esto puede ser que disminuya su capacidad de concentración. Tal vez usted puede tener más paciencia con él si recuerda esto.  
    • Jain sugiere que le haga preguntas abiertas, comenzando con “Me pregunto si…” en vez de pedirle que exprese sus sentimientos directamente.
    • Asegúrese de mirarlo a los ojos cuando le hable y muestre que está escuchando lo que está diciendo.
    • Trate de no quitarle importancia a sus problemas. A usted le puede parecer trivial, pero para su hijo puede ser como el fin del mundo. Entienda que las preocupaciones de su adolescente son importantes y merecen su atención.
    • También piense en usted. Si no puede prestarle atención a su hijo en ese momento, pídale que hablen más tarde. Pero asegúrese de que sí lo hagan.

Si usted y su adolescente están teniendo demasiados problemas, ¡es buena idea ir a terapia! No debe avergonzarse por consultar a un profesional que pueda ayudarle a mejorar la comunicación entre usted y su hijo.

Foto por: Boris van Hoytema

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